{"id":3896,"date":"2018-08-20T18:31:11","date_gmt":"2018-08-20T18:31:11","guid":{"rendered":"https:\/\/mersanlaw.com\/?p=3896"},"modified":"2025-06-30T22:20:58","modified_gmt":"2025-07-01T02:20:58","slug":"ticket-o-factura-asi-nomas-gracias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.mersanlaw.com\/en\/blog\/ticket-o-factura-asi-nomas-gracias\/","title":{"rendered":"Receipt or invoice? Just that, thanks\u2026"},"content":{"rendered":"<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"3896\" class=\"elementor elementor-3896\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-916d821 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"916d821\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e999ede elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"e999ede\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"984\" height=\"540\" src=\"https:\/\/www.mersanlaw.com\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/shutterstock_718264600.jpg\" class=\"attachment-large size-large wp-image-3897\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/www.mersanlaw.com\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/shutterstock_718264600.jpg 984w, https:\/\/www.mersanlaw.com\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/shutterstock_718264600-300x165.jpg 300w, https:\/\/www.mersanlaw.com\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/shutterstock_718264600-768x421.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 984px) 100vw, 984px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-2f5fb88a e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"2f5fb88a\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-5ca03a64 elementor-position-top elementor-widget elementor-widget-image-box\" data-id=\"5ca03a64\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image-box.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-image-box-wrapper\"><figure class=\"elementor-image-box-img\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.mersanlaw.com\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/tomas_mersan-1.jpg\" title=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/figure><div class=\"elementor-image-box-content\"><h3 class=\"elementor-image-box-title\">Escrito por Tom\u00e1s Mers\u00e1n Riera, Socio<\/h3><p class=\"elementor-image-box-description\">\u2709\ufe0f tomasmersan@mersanlaw.com<\/p><\/div><\/div>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-765957c0 elementor-widget elementor-widget-spacer\" data-id=\"765957c0\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"spacer.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-spacer\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-spacer-inner\"><\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6c92d626 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"6c92d626\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-32ef7dba elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"32ef7dba\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><strong>El caso de la ciudad de Bucaramanga<\/strong><\/p><p>Bucaramanga es un peque\u00f1a y pintoresca ciudad colombiana situada al norte de Colombia. Est\u00e1 caracterizada principalmente por sus atractivos parques y su vasta colecci\u00f3n arqueol\u00f3gica, art\u00edstica e hist\u00f3rica. Sin embargo, no todo es bello y admirable en esta ciudad del departamento de Santander. A este peque\u00f1o pueblo tambi\u00e9n lo asedia una de las principales enfermedades, muy com\u00fan en nuestros pa\u00edses subdesarrollados: la informidad de la econom\u00eda.<\/p><p>De acuerdo con la investigaci\u00f3n titulada \u201cLa econom\u00eda informal y el desempleo: el caso de la ciudad de Bucaramanga (Colombia)\u201d, las economistas Gloria Isabel Rodr\u00edguez Lozano y Mayda Alejandra Calder\u00f3n D\u00edaz se\u00f1alan que existe una problem\u00e1tica de desempleo y de econom\u00eda informal en dicha ciudad, condicionada por la -reducida- capacidad de generaci\u00f3n de empleo formal. Uno de los motivos principales para que se produzca este escenario es la incapacidad de la econom\u00eda formal de absorber la fuerza de mano de obra de la ciudad. Esto, eventualmente, provoca que el mercado informal se expanda, y por ende, la econom\u00eda subterr\u00e1nea se desarrolle.<\/p><p>Como la situaci\u00f3n de Bucaramanga, Latinoam\u00e9rica est\u00e1 plagada de innumerables casos similares, en los que la econom\u00eda informal es una realidad que impide el desarrollo y la riqueza de las naciones. Y esta realidad no s\u00f3lo tiene como base la incapacidad del mercado de producir empleos formales, sino tambi\u00e9n, en otras ocasiones, parte de causas como la falta de solidez de las instituciones, la corrupci\u00f3n, el contrabando, la criminalidad, entre otras.<\/p><p>Ahora bien, antes de avanzar, veamos a qu\u00e9 nos referimos cuando hablamos de econom\u00eda informal.<\/p><p><strong>Econom\u00eda informal o subterr\u00e1nea, \u00bfqu\u00e9 significa?<\/strong><\/p><p>Los or\u00edgenes del concepto se remontan a estudios sobre el mercado laboral en el tercer mundo, en \u00c1frica, en los a\u00f1os setenta. El antrop\u00f3logo brit\u00e1nico Keith Hart acu\u00f1\u00f3 las primeras nociones del t\u00e9rmino, haciendo un contraste entre el trabajo remunerado y el trabajo por cuenta propia. Relacion\u00f3 el t\u00e9rmino a esta segunda categor\u00eda. Posteriormente, la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo (OIT) institucionaliz\u00f3 el t\u00e9rmino y le dio, gradualmente, parte del tinte con el que lo conocemos hoy, como sin\u00f3nimo de: pobreza, mercado negro, subempleo, etc.<\/p><p>Algunas definiciones m\u00e1s modernas relacionan a la econom\u00eda informal con acciones de agentes econ\u00f3micos no adheridas a normas institucionales, o bien a actividades que generan ingresos que no se encuentran reguladas por el Estado. De acuerdo al documento \u201cEconom\u00eda Informal\u201d, elaborado por Alejandro Portes y William Haller para la Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica para Am\u00e9rica Latina y el Caribe (CEPAL) de las Naciones Unidas, la econom\u00eda subterr\u00e1nea abarca lo siguiente:<\/p><p>1) la <em>econom\u00eda ilegal<\/em>: la producci\u00f3n de bienes y servicios prohibidos por la ley (narcotr\u00e1fico, prostituci\u00f3n, juegos de azar ilegales).<\/p><p>2) la <em>econom\u00eda no declarada<\/em>: evasi\u00f3n de normas impositivas establecidas en las leyes tributarias.<\/p><p>3) la <em>econom\u00eda no registrada<\/em>: aquellas actividades que trasgreden los requisitos de los organismos del Estado en materia de declaraci\u00f3n.<\/p><p>4) la <em>econom\u00eda informal<\/em>: las actividades econ\u00f3micas que hacen caso omiso al costo que supone el cumplimiento de las leyes y las normas administrativas que rigen para llevarlas a cabo.<\/p><p>A todo esto, el conjunto de estas cuatro subformas comprende lo que se podr\u00eda entender, de manera gen\u00e9rica, como econom\u00eda informal o econom\u00eda subterr\u00e1nea.<\/p><p>Para seguir nuestro an\u00e1lisis, veamos ahora por qu\u00e9 entender este fen\u00f3meno es importante para nuestra realidad y nuestro bienestar como comunidad.<\/p><p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 la econom\u00eda informal es tan importante? \u00bfEn qu\u00e9 me afecta?<\/strong><\/p><p>La econom\u00eda subterr\u00e1nea o informal es m\u00e1s importante de lo que creemos, y nos afecta individual y colectivamente m\u00e1s de lo que usualmente concebimos.<\/p><p>Para empezar, las actividades que forman parte de la econom\u00eda informal, escapan de los controles y la regulaci\u00f3n del Estado. Esto produce evasi\u00f3n impositiva, y consecuentemente, menos recursos para el Estado. Ejemplo: si un vendedor de empanadas decide montar su empresa al margen del sistema, evitar\u00e1 pagar IVA por sus ventas, patente y licencia comercial, IRACIS por sus ganancias, entre otros. Al no tributar, el Estado obtiene menos ingresos para invertir en educaci\u00f3n, seguridad, infraestructura, salud p\u00fablica, para la sociedad.<\/p><p>Dentro de este ciclo, incluso, la informalidad tiene repercusiones m\u00e1s graves. Fomenta la corrupci\u00f3n y la criminalidad. Al eludir el control del Estado y la regulaci\u00f3n para operar comercialmente, los agentes econ\u00f3micos tienden a corromperse e incluso a dedicarse a actividades il\u00edcitas, que generalmente son m\u00e1s lucrativas. Es lo que ocurre usualmente en nuestro pa\u00eds con el narcotr\u00e1fico, que, al ser una actividad sumamente lucrativa, a relativamente bajos costos, genera, a su vez, un escenario de criminalidad en la comunidad.<\/p><p>Eventualmente, dado que los flujos de capital no ingresan al sistema, se produce un estancamiento del crecimiento econ\u00f3mico del pa\u00eds y del bienestar de las personas. Por a\u00f1adidura, se origina una suerte de \u201ccompetencia desleal\u201d entre los trabajadores formales y los informales, dado que \u00e9stos \u00faltimos tienen menos costos operativos y administrativos en sus negocios. Esto genera, pues, una distorsi\u00f3n en el mercado. El ejemplo claro de esta situaci\u00f3n se da con el contrabando, cuya caracter\u00edstica principal es la sustancial diferencia de precio entre el producto contrabandeado (menos costos de producci\u00f3n) y el producto legal (mayores costos de producci\u00f3n).<\/p><p><strong>Nuestra realidad. Econom\u00eda subterr\u00e1nea en Paraguay<\/strong><\/p><p>De acuerdo con el informe 2016 de la ONG Pro Desarrollo Paraguay, al a\u00f1o 2015, el tama\u00f1o de nuestra econom\u00eda subterr\u00e1nea alcanza la aterradora suma de US$. 11.010 millones, producto del contrabando, evasi\u00f3n fiscal, narcotr\u00e1fico, etc.<\/p><p>En otras palabras, esto equivale a:<\/p><ul><li>39,6 del Producto Interno Bruto (PIB)<\/li><li>60 % m\u00e1s que el Presupuesto General de la Naci\u00f3n 2015<\/li><li>3 veces m\u00e1s que el total de la facturaci\u00f3n de Itaip\u00fa (US$ 571 millones en 2014)<\/li><li>58 % m\u00e1s que las Reservas Internacionales<\/li><\/ul><p><strong>\u00bfC\u00f3mo puedo colaborar para la formalizaci\u00f3n? Normas tributarias de sencillo cumplimiento<\/strong><\/p><p>Como vimos anteriormente, una de las grandes aristas de la informalidad econ\u00f3mica guarda relaci\u00f3n con la evasi\u00f3n impositiva. Por supuesto, adem\u00e1s de las normas tributarias, tambi\u00e9n se encuentran las diversas normas municipales, departamentales, aduaneras, civiles, comerciales, que tambi\u00e9n sirven como herramientas para formalizar los negocios. No obstante, veamos aqu\u00ed algunas de las normas tributarias m\u00e1s fundamentales para este prop\u00f3sito, que por cierto son de f\u00e1cil aplicaci\u00f3n y cumplimiento en nuestra vida cotidiana.<\/p><p>Una de las normas que sirve de base para la formalizaci\u00f3n de nuestra econom\u00eda se encuentra en la ley tributaria 125\/91, en el libro referido al Impuesto al Valor Agregado (IVA), que en su art\u00edculo 85 establece que es una <em>obligaci\u00f3n <\/em>de los contribuyentes (vendedores de servicios y profesionales) extender y entregar facturas por cada enajenaci\u00f3n o prestaci\u00f3n de servicios que realicen, debiendo conservar copia de la mismas, a efectos de tributar el impuesto.<\/p><p>Esto significa, nada m\u00e1s y nada menos que, al comprar un producto, como podr\u00eda ser una gaseosa en una estaci\u00f3n de servicio, o al contratar un servicio, tal como un arquitecto para una obra, el vendedor y el profesional, en cada caso, <em>deben, <\/em>por ley, emitir el comprobante legal de la transacci\u00f3n. La ley es clara en este aspecto, pero muchas veces no la cumplimos; por conveniencia, por apuro, o por simple pereza.<\/p><p>Otra de las normas que favorece a la formalizaci\u00f3n de la econom\u00eda paraguaya se encuentra en el mismo cuerpo normativo, en su modificaci\u00f3n a trav\u00e9s de la ley 2421\/04. En este caso, el libro correspondiente al Impuesto a la Renta Personal (IRP), en su art\u00edculo 8 establece que la renta neta (base para el c\u00e1lculo del impuesto) se calcula deduciendo de la renta bruta los gastos que sean necesarios para obtenerla, siempre que representen una erogaci\u00f3n real y est\u00e9n <em>debidamente documentados <\/em>(factura legal) y sean a precio de mercado. Adem\u00e1s, esta norma agrega una serie de gastos -no necesariamente relacionados con la producci\u00f3n de renta- que tambi\u00e9n son deducibles a efectos del pago del impuesto. Entre estos gastos se encuentran los relacionados con: manutenci\u00f3n, educaci\u00f3n, vivienda, salud, alimentaci\u00f3n, entre otros.<\/p><p>La <em>ratio legis<\/em>, o raz\u00f3n de ser, de esta norma tiene sustento en establecer un mecanismo de incentivo a los contribuyentes para exigir comprobantes legales de sus compras, en la medida en que dichos comprobantes valen como documentaci\u00f3n para la deducci\u00f3n del total a pagar en concepto del impuesto. La l\u00f3gica es sencilla: cuantas m\u00e1s facturas acumule el contribuyente (herramienta que coadyuva a la formalizaci\u00f3n de la econom\u00eda), menor ser\u00e1 el monto que deber\u00e1 pagar al momento de tributar el IRP.<\/p><p><strong>Conclusiones. Seamos factores de cambio\u2026<\/strong><\/p><p>La econom\u00eda subterr\u00e1nea es un problema complejo, cuya soluci\u00f3n y erradicaci\u00f3n es un proceso gradual y de largo plazo. Como vimos, la informalidad es un c\u00edrculo vicioso que produce pobreza, criminalidad, baja calidad en servicios p\u00fablicos, reducci\u00f3n de ingresos. En suma, afecta nuestro bienestar y calidad de vida.<\/p><p>Sin embargo, como miembros dentro de la sociedad, tenemos un rol protag\u00f3nico y un poder transformador trascendente, de los que muchas veces no nos percatamos. Ser un factor de cambio es una decisi\u00f3n, una cuesti\u00f3n de consciencia, voluntad, educaci\u00f3n c\u00edvica y responsabilidad. La suma de nuestros esfuerzos individuales se traducir\u00e1 en el esfuerzo colectivo de todos. Empecemos por algo simple, pero con impacto efectivo. Entonces, estimado lector, cuando en un negocio le pregunten si desea: \u201c\u00bfticket o factura?\u201d, no dude y, adem\u00e1s de agradecer, exija el comprobante legal.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escrito por Tom\u00e1s Mers\u00e1n Riera, Socio \u2709\ufe0f tomasmersan@mersanlaw.com El caso de la ciudad de Bucaramanga Bucaramanga es un peque\u00f1a y pintoresca ciudad colombiana situada al norte de Colombia. Est\u00e1 caracterizada principalmente por sus atractivos parques y su vasta colecci\u00f3n arqueol\u00f3gica, art\u00edstica e hist\u00f3rica. 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